jueves, 23 de julio de 2009

EL IRRESPONSABLE DEL CAMBIO (Primera Parte)


No hemos cambiado en nada, ¿Quién es el perro del hortelano?

Después de haber mencionado en anteriores artículos acerca de dos temas que considero cruciales para el desarrollo y el fortalecimiento de la Gobernabilidad y Democracia en el contexto actual de nuestro país; me refiero en primer lugar al respeto y tolerancia que debemos tener todos los peruanos, en cuanto a las movilizaciones y huelgas promovidas por representantes genuinos de la Sociedad Civil; pero teniendo cuidado de las intromisiones extranjeras de ONG’s que puedan estar detrás de este ejercicio democrático, las cuales aprovechándose muchas veces de las deficiencias de las políticas de estado implementadas; son promotoras del caos y el orden social, convirtiéndose en “lobbies” de políticas extranjeras de países autoritarios, en donde no existe el respeto a la democracia ni las instituciones y los derechos humanos se ven claramente recortados.

En segundo lugar, mencionábamos acerca del ideal de una verdadera oposición política que pueda ejercer un verdadero control sobre las políticas públicas que implemente el gobierno de turno; y hacíamos referencia al Acuerdo Nacional, documento donde más allá de sus deficiencias de origen (porque proyecta la visión pero no la forma ni el como); se señala el objetivo concensuado por los diferentes representantes de la Sociedad Civil (Partidos Políticos, CONFIEP, CGTP, instituciones eclesiásticas, etc.) planteando una visión de país que permita tener un norte y una línea directriz de control por parte de una oposición, que teniendo claro el objetivo del país; pueda ejercer una fiscalización moderada y con sentido; ya sea desde el Legislativo o como Sociedad Civil.

En ese orden de ideas, creo que ahora es necesario mencionar sobre uno de los principales responsables de la decadencia de nuestra gobernabilidad en la actualidad; sobretodo porque sus políticas implementadas ya sean en este actual gobierno o en el catastrófico anterior; no han servido de mucho para el fortalecimiento institucional de nuestro país y ha generado una visión de país, demasiada nublosa, desordenada, inescrupulosa, etc.; nos referimos el gobierno Aprista y su embanderado líder, nuestro presidente Alan García.

Este artículo lo he dividido en dos; en esta primera parte quisiera señalar con respecto a esa famosa frase acuñada por nuestro Presidente: “La política del Perro del Hortelano”, referida en una columna del Diario Decano “El Comercio”; en donde básicamente se usa esta retórica, para referirse a todos aquellos que reclamamos y levantamos nuestra voz de protesta por los diversos abusos y atropellos de esta ortodoxa forma de implementar esa política social y económica; y por lo tanto nos convertimos en enemigos del sistema y sobretodo en enemigos del país.

En principio, hay que diferenciar que el crecimiento económico y por otro lado, las políticas sociales y económicas; son realidades y conceptos completamente diferentes pero que se complementan entre sí; este último que es implementado por el gobierno, debe de ser usado para poder canalizar el desarrollo de la nación y hacerlo más distributivo y equitativo.

En consecuencia, en ninguna cabeza podría caber la idea de criticar el vertiginoso crecimiento económico en el que nos hemos visto envueltos los peruanos en estos últimos años, traducidas en: cifras macroeconómicas progresivas favorables, aprobación y visto bueno por parte del FMI y el Banco Mundial, comentarios y halagos por doquier en relación al impacto peruano en América Latina y ahora último vaticinios económicos favorables para nuestro país en tiempos de crisis mundial, a razón del estudio dado a conocer hace unos días, por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL), en donde señala que la economía de Perú crecerá un 2 por ciento este año, y un 5 por ciento el año próximo; encumbrándonos aún más sobre el resto de países en América Latina, quienes no llegarán a ese crecimiento. En ese entender; es posible entonces criticar el crecimiento económico y la imagen externa de nuestro país, pues considero que no, por ningún lado. En todo caso, lo que si está en tela de juicio es el modelo traducido en políticas económicas internas, las cuales han venido siendo aplicadas desde el Gobierno del Presidente Toledo (chorreo económico); y que se vienen continuando inescrupulosamente por el “partido del pueblo” dirigido por el actual Gobierno del Presidente García, quien en su campaña electoral prometió, conociendo de este contexto desigual y polarizado, “un cambio responsable”, de lo cual a la fecha podemos decir que no se ha cambiado nada, todo sigue igual, sólo que con más decepción del pueblo, con una alta cifra de desaprobación e insurgencia popular a cuestas y sobretodo, en un país con una débil institucionalización de los partidos políticos, en donde cualquier “facineroso”, levanta bandera populista, queriendo reformar al país desde el principio y queriendo imponer un autoritarismo como vemos en países vecinos.

Ante esa realidad me pregunto, ¿Hasta dónde debe de “crecer” el Perú económicamente, para comenzar a redistribuir las ganancias equitativamente? ¿Acaso ya no es tiempo de traducir ese crecimiento económico, en cambio favorables para la mayoría de los peruanos? (no solamente a través de programas sociales focalizados) sino, a través de cambios en las políticas económicas que se traduzcan en programas permanentes, que incentiven y promuevan las actividades productivas de los menos favorecidos y de esa forma puedan ser creadores de riqueza. No estamos capitalizando ese crecimiento para nada, no se refleja en la vida diaria de todos los peruanos; ni aún de nuestras instituciones como la PNP, el sector Salud, Educación, en fin todo sigue igual; el pueblo que a menos está informado de algo, hace mucho tiempo que ha perdido la confianza en este gobierno y su modelo neoliberal; además de los actos de corrupción y falta de diálogo para la emisión de leyes, etc. que han desprestigiado aún más esta gestión.

Por otro lado, si alguno osado, intenta criticar esta realidad latente, es señalado como antisistema, antipatriota, y otros adjetivos descalificadores más. Como señalaba el Profesor Humberto Campodónico “La cuestión es que García piensa que toda medida de política económica que se aleje, aunque sea en 0.01%, de la ortodoxia neoliberal, proviene del antisistema y debe ser rechazada sin discusión”.

Además señalaba el Profesor que “contrariamente, en todos los Gobiernos de América Latina se vienen aplicando medidas no ortodoxas, sin que por ello sean tildados de “radicales”. El presidente de Colombia Alvaro Uribe, por ejemplo, aprobó durante su gobierno una reforma legal para potenciar a su estatal petrolera ECOPETROL (ECP); ahora esta empresa cotiza en la Bolsa (por un máximo del 20% de sus acciones), tiene un plan de inversiones 2008-2015 por US$ 60,000 millones (Sí, sesenta mil millones) y produce 550,000 barriles diarios (con lo que tiene acceso a las ganancias extraordinarias de la renta petrolera), a lo que se agrega que, en el Perú, acaba de comprar Petro-Tech en US$ 900 millones, asociada con la coreana SK. Sin embargo en nuestro país, no se le dio el pase al proyecto petroquímico de Petroperú y Petrobrás en el 2007, porque así lo decidió el consorcio Camisea, lo que fue permitido por el Gobierno.

Otro claro ejemplo de cambios de políticas sociales y económicas, aprovechando el auge y desarrollo económico, vemos en Chile, donde la presidenta Bachelet promulgó en julio del año pasado la pensión solidaria, para 600,000 adultos mayores de 65 años. La pensión es US$ 114/mes y beneficiará a una parte de la población mayor que no pudo ahorrar para la vejez. Aún si alguien no tuvo acceso a ningún sistema de pensión durante su vida laboral (ya sea porque fue informal, agricultor o ama de casa) de todas maneras recibirá pensión. Pero nuevamente en el Perú, ¿Quiénes se opusieron a la pensión solidaria? Las AFP, con el argumento de que “si te otorga una pensión universal, entonces hay menores incentivos para seguir aportando al régimen de capitalización individual. Aquí en el Perú, donde ni siquiera se puede regular las comisiones que cobran las AFP, menos aún se habla se pensión solidaria porque eso, seguramente, es una propuesta “antisistema”.

Las medidas expuestas son sólo una muestra de lo que se aplica en otros países de la Región que no tienen nada de “antisistema” y además, cuyos presidentes gozan de amplia popularidad. Pero aquí seguimos con la frase “el perro del hortelano”.

Finalmente, otro ejemplo es los EEUU, en donde la visión de la Región en cuanto a las políticas económicas y las ideologías socialdemócratas también viene cambiando, un claro ejemplo es que en tiempos del Presidente Bush, era de sentido común tomar distancia clara con Caracas, lo que permitía ganar puntos en Washintong. Ahora que con los demócratas en el poder todo se ha movido un poco a la izquierda, y empiezan a aparecer chavistas de derecha en el país norteamericano y han empezado a revisar positivamente las relaciones entre ambos países. La mirada del país del norte es, en todo sentido, otro continente. Otra muestra evidente, es ver la fuerte corriente de simpatía por lo indígenas, que llevó a algunos medios de más peso en el mundo a comprarse una visión en blanco y negro, en varios casos con el gobierno peruano pintado desde villano hasta genocida. El mismo Presidente Correa en su paso por la ONU en Nueva York la semana pasada se dedicó a decir más o menos las mismas cosas que García decía en 1985. A diferencia de aquellos años, hoy casi nadie levanta una ceja frente a este tipo de discurso. Más bien muchos lo considerarán una forma distinta de gobernabilidad dentro de la matriz de la globalización.

MI CONCLUSIÓN:

Podría recalcar que no se puede por ningún lado, criticar el crecimiento económico y la promoción de inversiones en nuestro país, puesto que nos viene posicionando cada año; no solamente en la Región, sino también nos ven con buenos en todas partes del mundo. Lo que sí considero tajantemente que debe cambiar, son las políticas económicas y sociales implementadas por el Gobierno de turno, que se puedan traducir evidentemente en reformas estructurales del Estado, que aproveche ese crecimiento y favorezca a más peruanos y sectores sensibles del país como la productividad, educación y salud.

Pero al parecer en este gobierno no se va a poder viabilizar tales necesidades, para muestra, la conformación de este nuevo gabinete que no evidencia un cambio contundente en cuanto a sus políticas a implementar para el aprovechamiento tangible del crecimiento económico.

El Profesor Martín Tanaka, grafica una metáfora futbolística, de como sería el escenario actual de este gabinete y los tiempos finales de este exclusivo gobierno que “no cambio nada”. Y por eso protestan las inmensas mayorías. “Diría que este es un gabinete que se cerrará atrás, buscará mantener el marcador, metiendo la pierna fuerte; renunció a buscar delanteros o creativos para poner volantes de contención. La apuesta es que ya no falta mucho para que termine el partido: la cosa es estirar la distensión de fiestas patrias y sobrevivir hasta las fiestas de fin de año; las tensiones volverían a inicios del 2010, pero este ya es un año electoral, con lo que no sería tan difícil. El riesgo es terminar con varios expulsados y con la suspensión del partido, ojo. Como sea, parece un decepcionante final para quien empezó su gobierno aspirando a ser recordado como Nicolás de Piérola al término de su segundo mandato”.

Continuará...

viernes, 10 de julio de 2009

UN IDEAL DE OPOSICIÓN


El viernes 03 de julio, dentro de una ronda de preguntas que le hacíamos al Dr. Rolando Ames –Ex Miembro de la Comisión de la Verdad-, quien había sido invitado como expositor dentro de los temas que imparte la Red Política Plataforma Democrática de la PUCP, le llegué a preguntar antes que finalice su exposición lo siguiente: ¿Qué sucedería si se efectivizara una oposición política, sobre la base de una línea directriz concensuada de las Políticas de Estado que deban primar para la Gobernabilidad y desarrollo concertado de nuestro país?. Es decir, una oposición que tome como referencia una visión de país concensuada por todos los actores políticos; y sobre esa perspectiva, canalice un efectivo control de las políticas de estado, que finalmente implemente el Gobierno de Turno.

A lo que me replicó, que ya existía tal línea de control, pero el problema había sido que esta no estaba institucionalizada ni implementada. Se estaba refiriendo al ACUERDO NACIONAL.

Rápidamente se me vino a la mente un párrafo que había leído hace algún tiempo en el libro “Cuentos Chinos” de Andrés Oppenheimer; en donde señalaba en una entrevista que este periodista realizó a la ex Canciller de Chile Soledad Alvear, en donde le preguntó: ¿Cuál había sido el secreto de Chile para que pueda posicionarse económica y políticamente a la vanguardia en América Latina?- A lo que señaló la ex funcionaria lo siguiente- “Si tuviera que citar un motivo por encima de los demás, escogería la decisión de la sociedad chilena, de elegir un rumbo, y de mantenerlo. No se pueden reinventar, en cada gobierno, los objetivos estratégicos claves para el país, sostenidos en el tiempo. Hay un consenso en la sociedad respecto de la necesidad de tener políticas económicas serias, responsabilidad fiscal, y no se ponen en duda las bondades de una política de apertura económica”.

En ese sentido, podríamos entender que los chilenos lograron mantener su estabilidad, gracias al camino de la moderación y la concertación. Asimismo, hubo un sentido de pragmatismo que ayudó a los gobernantes, a construir sobre la base de lo que previamente habían concensuado como sociedad civil, evitando caer en la tentación de destruir lo que habían hecho sus adversarios políticos que habían antecedido en el poder, pensando más en el país, antes que en ellos mismos.

Este panorama ha permitido a Chile, crear un clima de previsibilidad, que ha ido mejorando paulatinamente su economía, haciéndola cada vez más solidaria con las clases marginales de su población, y a la vez cada vez más abierta al mundo. Tema del cual trataré en un posterior artículo.

Ahora, volviendo al Perú nos encontramos ante una realidad no muy lejana a la chilena, debido a que si bien es cierto nos encontramos en un despegue económico que se ha ido estabilizando poco a poco, es verdad también que existe un descontento social; y esa fractura con el Estado trae consigo muchas veces, que se pueda acrecentar una oposición política irresponsable, que con la finalidad de capitalizar todas las demandas de la población, traiga abajo todos las políticas públicas que el Gobierno de Turno pueda implementar (para bien o para mal), pero sin tener una idea clara de lo que realmente se quiere como país; y lo que es peor aún; no guardando unos criterios consensuados, ingrese al Gobierno, otro partido o agrupación política, que quiera reinventar al país, trayendo a fojas cero, todo lo que la anterior Gestión pudo elaborar.

Ante esas precisiones se puede considerar que, debemos volvernos como sociedad peruana, a prever y resaltar el cumplimiento y fortalecimiento del más importante foro democrático que recuerda nuestro país, materializado en el ACUERDO NACIONAL.
Tal como expresaba en un artículo Ernesto Velit: “Nunca en la vida política del país, particularmente en las etapas democráticas, se logró constituir un foro con los niveles de legitimidad del Acuerdo Nacional; y que la sociedad peruana lo percibió como un ciclo histórico y reivindicativo para un país que buscaba recuperarse de un período de crimen y corrupción. La representatividad de los miembros del AN, el nivel de consenso que se alcanzó en la aprobación de las políticas de Estado, fue el pilar sobre el que se construyó una experiencia de contribución a la gobernabilidad, que no mereció el poco interés del gobierno de Toledo y que pareciera continuarse con el actual”.

Es por eso que, teniendo como hoja de ruta tal Acuerdo; se debe de construir sin improvisaciones ni partidarismos emocionales; una visión de país en donde las 31 políticas de Estado expresadas en el AN, con sus respectivas matrices, puedan representar las líneas maestras con las que cualquier gobierno puede desarrollar su programa y sobre la base de acuerdos previamente consensuados y previamente coordinados por representantes genuinos de la sociedad. Mejor escenario, ninguno.

MI CONCLUSIÓN:

Considero que, para poder hablar de un ideal de oposición, previamente quedan algunas acciones que deben implementarse urgentemente. Y una de ellas, es justamente el rescate del ACUERDO NACIONAL; sin este plan de Estado, del cual la mayoría de la Sociedad Civil (por no decir optimistamente toda la sociedad); debe de conocer y ayudar a su fortalecimiento; no va hacer posible el resurgimiento y afianzamiento de una Gobernabilidad Democrática de nuestro país, la cual todos venimos deseando.

Una vez, traducidas en políticas de estado, los objetivos como país a los que se refiere el Acuerdo Nacional; recién va a permitir que se generen los indicadores de seguimiento que permitan a las fuerzas políticas y a la sociedad, verificar su cumplimiento. Es en ese momento es, donde se configura un ideal de verdadera oposición.

viernes, 3 de julio de 2009

CONSPIRACIÓN CONTRA EL SISTEMA DEMOCRÁTICO, NO LO PERMITAMOS.


Luego de anunciada las movilizaciones y paralizaciones para el 7, 8 y 9 de julio por los grupos extremistas de siempre –llámese CGTP, SUTEP, y otros movimientos de la izquierda radical- creo que es tiempo que podamos ir analizando y desenmascarando que es lo que se esconde detrás de ese antifaz de insurgencias y luchas promovidas constantemente en nuestro país.

En principio tenemos que dejar en claro que las huelgas están debidamente contempladas en nuestra constitución, y son una gran herramienta para poder establecer un control frente a los posibles abusos en los que pueda incurrir el gobierno, además de ser un mecanismo de protesta que en muchas oportunidades ha servido para llamar la atención y conseguir que los reclamos expresados sean atendidos por el Estado; pero considero que se está abusando en la utilización de este mecanismo constitucional, y lo peor de todo es que está siendo usado en contra del orden democrático y contra el desarrollo del mismo pueblo.

Pero asimismo, no se puede dejar de lado la responsabilidad del Gobierno de turno de toda esta problemática, lo cual debido a su ineficacia en el tratamiento de los temas sensibles y postergados de nuestra sociedad, produce que fuerzas extrañas al orden democrático puedan capitalizar dichos errores y levante la bandera de la insurrección y demanden además del cambio total de las políticas de gobierno; la caída del Gobierno mismo.

Ahora, entrando más al tema; me hago las siguientes interrogantes ¿Es necesaria tanta huelga continuada?; ¿A dónde vamos a parar con todo esto?, ¿Quiénes están detrás de todo este mover político y social? Uno de los responsables, como ya lo hemos mencionado es el propio Estado y su ineficiencia, pero ¿Quién más estaría influyendo de manera directa en esta desestabilización del país?

Hace pocos días leía en la página web de la Coordinadora Nacional de Radio, información recabada de Órganos de Inteligencia Nacional, en donde señalaba que no solamente en Lima se vienen promoviendo estas marchas, sino que además se venían preparando cuatro grandes paralizaciones regionales en el país para el presente año, las cuales se verán fortalecidas por la experiencia de los trágicos hechos en la Amazonía, lo cual será aprovechada para superar las próximas medidas de confrontación que se esperarían en el resto del año; y todo eso con la finalidad de ir acumulando fuerzas en contra del Gobierno y que dichas protestas violentas tendrían como excusa cualquier plataforma de lucha que se inventaría en el momento, pero que el trasfondo de todo, sería intentar tomar el poder del Gobierno más adelante, facilitando el camino electoral a grupos antisistemas, con propuestas políticas retrógradas y que forman parte de un plan organizado más grande aún, que viene abarcando progresivamente toda Latinoamérica a través de la denominada “Coordinadora Continental Bolivariana” CCB.

Ante esta realidad que no es tan futura, sino que la estamos viviendo actualmente, ¿Qué podemos hacer? ¿Acaso es difícil darnos cuenta que existe una extraña coincidencia en la plataforma de reclamos en todas las movilizaciones que se han realizado a lo largo del territorio nacional?

Se puede apreciar claramente que existe una cadena de protestas y movilizaciones (Puno, Cuzco, Andahuaylas, Apurímac, Ayacucho, etc.) que al parecer, están coordinadas, pues tienen los mismos puntos de reclamo que son: Plataforma de reinvidicación, decretos legislativos, convenios de la OIT, etc. Incluso se protestan puntos ajenos a las realidades de los manifestantes como la Ley de la Carrera Pública Magisterial, entre otros.

Por otro lado, hace poco pude leer en “Expreso”, en una entrevista que realizaba el Diario La Prensa de Bolivia a integrantes del Frente Único de Defensa de Canchis (Cuzco), en donde estos últimos, manifestaban y reconocían que dicha organización a la que pertenecían, mantenía vínculos con dirigentes del país altiplánico y decían además que el presidente Evo Morales era un Líder que realmente los representaba, inclusive mostraban pancartas con la foto de dicho presidente, dentro de sus movilizaciones; por lo que se evidencia, la clara afiliación ha estructuras internacionales que pretenden desestabilizar no solamente a nuestro país, sino también al resto de países de esta parte del Centro y Sur de América.

MI CONCLUSION:

Cada vez hay más indicios de una infiltración foránea en las protestas sociales y actos violentos que se vienen generando al interior del país y dentro de la capital misma; y es hora de ponerlos en evidencia y no dejarnos influenciar por sus megalómanas motivaciones.

Si bien es cierto, existen problemas sensibles dentro de la política de nuestro país, debemos rechazar toda forma de intervencionismo internacional que pueda incentivar el desorden democrático y la desestabilización social.

Debemos tener en cuenta que los líderes populistas en Latinoamérica y sus títeres políticos en nuestro país, utilizan la retórica antisistema de siempre, para justificar sus ambiciones de eternizarse en el poder. No es casualidad que todos quieran cumplir con el mismo patrón una vez en el poder a través de la movilización popular que es: Exigir una “refundación de sus países, y luego reescribir la Constitución para lograr la supremacía absoluta y perpetuarse indefinidamente en el poder en nombre de la defensa de los pobres del país y la defensa de la soberanía nacional.

Oppenheimer en su columna de Miami Herald, describe más o menos cuales son los pasos para perpetuarse en el poder de estos caudillos políticos que alguna vez empiezan como antisistémicos, aprovechándose del mensaje populista y de las fallas en la aplicación de las políticas públicas de los gobiernos democráticos; y que una vez logrados sus siniestros objetivos, traen abajo al país y el Estado de Derecho:

Acto 1: Presentarse al país como un idealista antisistémico --ya sea encabezando un intento de golpe militar, como Chávez, o encabezando violentas protestas, como Evo Morales-- y aprovechar los titulares para convertirse instantáneamente en el centro de atención nacional.

Acto 2: Tras ganar la elección presidencial, cambiar la Constitución introduciendo una cláusula que permita la reelección.

Acto 3: Apenas aprobada la Constitución, adelantar las próximas elecciones presidenciales.

Acto 4: Una vez reelecto, acusar a Estados Unidos, la Iglesia y la oligarquía de intentar un magnicidio, y usar ese pretexto para encarcelar a los líderes de oposición y cerrar medios de comunicación críticos, preparando el terreno para gobernar con una oposición simbólica y asumir poderes absolutos.